domingo, 3 de enero de 2016

Es luso o iluso

sábado, 18 de diciembre de 2015
Guión de un monólogo
Hey family, muy buenas y cordiales noshes, noshes a todos los presentes, sin olvidarme de nadie. Hoy les voy a contar un tema de pelotas, vamos del deporte rey, el balompié. El fútbol para el que no me haya comprendido. El juego de once contra once, y el que meta un gol más que el contrario, gana del partido, como decía el fallecido Alfredo di Stéfano.

Pero no les voy a hablar de lo bonito que es el juego del gran Leo Messi, de Neymar jr, Andrés Iniesta, Xavi Hernández, Xabi Alonso, nooo. Tampoco voy a recordar el maravilloso Mundial de Sudáfrica en 2010, con esos goles del Guaje Villa, ese cabezazo magistral de Puyi (Carles Puyol) ante los cuadriculaos de Alemania, esas paradas inverosímiles de Iker Casillas y su celebración con la Carbonero ante los ojos de todo el planeta.

O esas dos Eurocopas que ganamos en Austria y Suiza en 2008 con ese gol del Niño Torres a los alemanes y con el Sabio de Hortaleza (Luis Aragonés) como seleccionador nacional. Y en Polonia y Ucrania en 2012, donde les metimos cuatro shisharros a los italianos en la final.

Nooo, les voy a comentar lo que ya, y no sólamente a mi me pasa, que estábamos todos, menos los merengones, por supuesto, hasta los cojons del portugués Jose Mourinho y sus parrafadas, una rueda de prensa si y la siguiente también. Pues ahora, que lo ha largado el mágnate Román Abramóvich der Shelsea FC, se está rumoreando en la prensa de la caverna mediática, que puede volver muy prontito al banquillo del Cuernabéu, perdón, del Bernabéu, ya que al gordito Benítez, le quedan dos telediarios y un Sálvame Delux... Florentino Pérez le recibiría con los brazos abiertos.

Creo que este señor (Jose Mourinho), si se le puede llamar así, es un maleducado en ciernes, y un resentido con todo lo blaugrana que se mueva. Capaz de meterle er deo en to el ojo al bueno de Tito Vilanova, cuando era segundo entrenador del Barça. Pero si vuelve a Shamartín, el portugués no tiene huevos de meterle nada a Luis Enrique. Vamos, que el asturiano lo manda pa Setúbal de un sopapo.

El odio de Mourinho al FC Barcelona es ya una enfermedad. Ya sabemos que en la caverna mediática, el asco a todo lo culé entra en la educación de todos los aficionados al Madrid. Hasta ahí es normal. No me gusta mucho, pero los catalinos también atacan, pero con más educación. Diría más, con muchísima más educación. Pero es ya es otra historia.  

Mou, como se le llama de Despeñaperros pa’rriba, es un bufón mediático. No se exactamente si es en realidad luso o iluso. Se ha creado un personaje y vive de él. Todo lo que dice, por lo menos la mayoría de sus ruedas de prensa, son una pantomima de insultos y descalificaciones a todo lo que a él le salga de los cojones.

Al principio hasta me hacía un poquito de gracia sus ruedas de prensa, con esa pinta que tiene de perdonarte la vida, pero que se ha quedado con tu cara y él, como buen portugués, es muy rencoroso. Pensaba que era un poco para bajar la tensión a la plantilla, porque le gusta salir en la prensa, en la televisión. Hay mucha gente que tiene afán de protagonismo, pero ya cansaba tanto odio barriobajero. Y a mí, un servidor, le cansó y bastante, escuchar al luso, como entrenador blanquito, decir que a él no le gustaba ser hipócrita. ¡¡Tequiyá!! Que a él, Jose Mourinho, no le gustaba ser hipócrita. ¡¡Tequiyá!! En el fondo es hasta gracioso. Que a Mourinho no le gustaba ser hipócrita...

Pues Mourinho no lo decía de guasa, no. Él, con su acento portugués, y esa voz desafiante y amargada lo dijo con dos cojones y se quedó tan ancho. En la caverna eso era palabra de Dios y lo que decía Mou iba a misa. ¡¡Tequiyá!! O los vikingos son unos ignorantes o son unos sumisos. Yo apostaría por lo segundo. Si Mou decía en la siguiente rueda de prensa, que coleccionar las pegatinas de la fruta da carácter, a más de un merengón, lo hubiéramos visto con esa gilipollesca afición.

Yo creo que no soy hipócrita, aunque todos hemos pecado alguna vez y seguimos pecando, no nos engañemos. Aquí en Sevilla se tiene la costumbre tan hipócrita de encontrarte con alguien en plena calle y al estresharle la mano, decir aquello de me alegro musho de verte. ¡¡Tequiyá!! Me alegro musho de verte, será la gente hipócrita. Si el critiqueo es deporte nacional y cuando vas a ponerte a practicarlo vas a atacar sin piedad al último que te has encontrado en la calle. Y te vas a inventar algunas cosillas, para que se difundan, ya que el boca a boca, es la mejor publicidad. El caso es hundir por hundir, como si se jugara un trofeo.

También la gente es un poquito hipócrita cuando está con su novia o novio jugando a los médicos, vamos, haciendo guarreridas españolas. Siempre se le dice a la otra persona, en mi caso sería a una shica, que es la shica más guapa, la que mejor hace el amor, porque decir que es la que mejor folla queda mu basto, la que mejor te la… bueno, ya me comprendéis. Pues shicos y shicas, eso es una puta hipocresía. El amor es ciego, pero también es muy traicionero, muy hipócrita el cabrón. Yo no tengo novia, pero ninguna de las presentes me va a tirar los tejos a partir de ahora. Eso ya lo tengo completamente asumido.

Bueno, vamos a volver al Mou de las galletas. Después de las declaraciones que hizo en su día sobre la hipocresía, el catalán y barcelonista Javier Sardá, si el de Crónicas Marcianas, dijo en la radio que es un gran actor Jose Mourinho, que interpreta a la perfección el papel de gilipollas. Sardá, tenías toda la razón. Gilipollas no es, tonto tampoco, pero lo interpreta como nadie. Si el Madrid de Floren no le ficha ya, antes de buscarse otro equipo, le recomiendo a Mou que hable con Francis Ford Coppola para rodar El Padrino IV, dónde sería su protagonista estelar. Yo creo que su credibilidad como mafioso superaría a Marlon Brando, Robert de Niro, Al Pacino y al cubano Andy García. Y si Coppola no quiere rodar más partes de El Padrino, que hable con Santiago Segura, que el papel de malo en Torrente XIII lo tiene asegurado.

Yo le diría a éste luso que se tome la vida de otra forma, Esto es fútbol, campeón, diría el Loco Gatti en el programa de Punto Pelota. Que a su vez, era un programa de la puta caverna mediática, dónde el forofismo y madridismo enfermizo del mismo Loco Gatti, se juntaba al del impresentable Tomás Rocero, el shabacano Siro López, el fustrado y fracasado Paco Buyo, el payasete de Hermel, etc., etc., etc. 

Pero cuando Mou se cabreaba con la prensa, mandaba al cushara de Aitor Karanka, su ayudante, en teoría, a las ruedas de prensa. Totalmente patético. Os habéis dado cuenta que el critiqueo es contagioso, yo sin quererlo he puesto de vuelta y media a todos los capitalinos de Consha Espina, equipo de Paquito. Pero todo ha sido de forma cariñosa, sin saña, supongo yo, eh...

Señoritos y señoritas, pa terminar os diré que mi teoría de la vida es que ésta es como la escalera de un gallinero, cortita y llena de mierda. También esto lo podríamos decir del cerebro de Mou, aunque como el es un actor de puta madre, esto no tiene sentido.

Bueno mushashada, público expectante, se acabó lo que se daba, ya que el pescao ya está vendio por hoy. Gracias, gracias, mushas gracias a todos y a todas. Mushas y sinceras gracias por todo, por haber reído algunos a mandíbula desencajada. Hasta la próxima amiguetes, pecadores de la pradera, ha sido un auténtico placer. Ahorita mismo pasaré la gorra.